"Disrupción: Más allá de la innovación"


De acuerdo con Mario Borghino, la disrupción representa una forma avanzada de innovación que rompe con los modelos tradicionales de negocio y crea nuevas categorías de valor en el mercado.
Mientras la innovación convencional se centra en mejorar gradualmente productos o procesos existentes, la disrupción transforma las reglas del juego, introduce soluciones más simples y accesibles, y redefine la experiencia del consumidor.
Desde una perspectiva académica, la disrupción se entiende como un proceso estratégico y tecnológico que identifica problemas invisibles o insatisfechos, y los resuelve mediante modelos radicalmente distintos, apoyados en herramientas digitales y en una mentalidad orientada al cambio constante.
Borghino sostiene que las empresas disruptivas no compiten directamente con las existentes, sino que construyen nuevos espacios de mercado, atraen a consumidores que antes estaban fuera del sistema y logran crecer exponencialmente sin depender de la publicidad tradicional.
En esencia, la disrupción implica cuestionar lo establecido, simplificar lo complejo y escalar lo valioso, utilizando la creatividad, la tecnología y una visión de largo plazo como pilares del desarrollo empresarial moderno.
